jueves, 31 de octubre de 2013

ÁCIDO ANIVERSARIO EN PARÍS.

                             ( Le Week- End/ Roger Michell -2013)


Tras haber descubierto y disfrutado del amor verdadero y natural de Jessie y Céline, los protagonistas de Before... la trilogía creada por Richard Linklater sobre las diferentes fases de la relación de una pareja, es inevitable no ver en Le Week- End  a esos mismos personajes en la piel de Nick y Meg (Jim Broadbent y Lindsay Duncan) el sexagenario matrimonio de profesores ingleses que decide viajar a París, la romántica ciudad donde disfrutaron de su luna de miel, para celebrar su 30 aniversario de vida en común y tratar de revitalizar una relación condenada al tedio y a la desesperanza, amigos íntimos de la siempre mortal rutina. Y es que la manera de perfilar a esta pareja, sus  diálogos ácidos, sarcásticos o cómplices, hace que nos imaginemos a Jesse y Céline en su vejez en cada uno de los diálogos y  fotogramas.

Le Week-End se convierte, ya de entrada, sólo por eso, en una película atractiva y simpática, aunque lejos de la profundidad del guión y de los diálogos de la mencionada trilogía de Linklater e incluso de la química manifestada entre los protagonistas de ambas películas. Real, humana, de esas que muestran las relaciones entre las personas tal como son,  donde la complicidad, el conocimiento del otro en todos los sentidos, hace que ames y odies a esa persona casi a partes iguales. De ahí que la pareja durante su fin de semana parisino, fluctúe entre recordar los buenos momentos de su vida en común y echarse a la cara los rencores y reproches más añejos. El contraste entre las románticas vistas de la ciudad del amor y los sinsabores de la pareja protagonista, dan a la película un cierto aire melancólico, incluso trágico, como suele suceder al descubrir que, de la persona de la que antaño te enamoraste perdidamente, ya nada va a lograr sorprenderte, que inevitablemente, la vida y el paso del tiempo, han finiquitado una etapa que jamás volverá. Pero, que incluso, en toda pequeña tragedia y desilusión se esconde la belleza, en este caso, el  tener la seguridad de que, pese a todo, la otra persona, sigue siendo el compañero de viaje.

Los actores y el notable entendimiento entre ellos, es otro de los puntos fuertes de esta cinta. En seguida caen simpáticos, sobre todo el torpe y acomodado Nick, que aguanta estiocamente las afiladas y cortantes ironías de una más soñadora Meg, a los que además, se une el actor Jeff Goldblum con un histriónico y divertido personaje, un ex alumno de Nick al que encuentran por casualidad en la noche parisina y el cual, les invita a una cena entre amigos donde se desatará una de las escenas cumbre de la historia, protagonizada por un desencatado Nick.

En definitiva, Le Week-End es un buen intento del director de la archiconocida Notting Hill (1997), por plasmar la filosofía del amor, la convivencia y los estragos del paso del tiempo en las pasiones, las relaciones y la vida compartida.

 Espinosa y divertida.


MÁS CECIL BEATON...


Eterna Audrey Hepburn










Majestuosa Liz Taylor



Junto a Richard Burton



Dulce Marilyn







Oscuro Orson Welles




Primera entrada sobre Cecil Beaton en : Greta Garbo y Katherine Hepburn by Cecil Beaton

lunes, 28 de octubre de 2013

BLUE MOON, BLUE JASMINE...

(Blue Jasmine- Woody Allen/ 2013)


Qué difícil es a veces, el comenzar de nuevo. Reconozco que tras varios meses de parón con el blog, me está constando volver a engrasar las neuronas para comentar con cierto tino y sentido la cantidad de películas que he visto en estas semanas de ausencia. Y es que como digo, comenzar de nuevo puede resultar turbador, angustioso e incluso terrorífico ( eso de enfrentarse a un folio o una pantalla en blanco, nunca se me ha dado demasiado bien) tal y como le ocurre a la desconsolada Jasmine (encarnada por Cate Blanchett) de la película anual que Woody Allen nos ha presentado este año.

Bueno, a esta Jasmine de Allen, más que terrorífico y angustioso, el empezar de cero una nueva vida, una nueva existencia, le resulta tremendamente humillante. Y es que Allen, nos vuelve a sumergir en una historia de personajes aburguesados, tan típica y tópica en todas sus películas, sin que ello, suponga ningún menoscabo en el interés por las mismas. Todo lo contrario, la Jasmine desgraciada que nos dibuja el director neoyorquino, bien podría representar a un grupo de personas que estos días, debido a los acontecimientos sociales y económicos actuales, se han visto o se están viendo en el punto de partida de una vida tan alejada a su existencia anterior, como Plutón del planeta Tierra.


Casada con un importante hombre de negocios, millonario, clasista y mujeriego ( interpretado por Alec Baldwin) Jasmine es una mujer mantenida, frívola e ignorante; acostumbrada a un nivel de vida de élite, donde sus máximas preocupaciones se centran en elegir el mejor Louis Vuitton o en relajarse en el spa más chic. Cuando su marido la abandona y cae en desgracia debido a los fraudes financieros que realiza, el mundo burbuja de Jasmine se evapora, mostrándole la cruda realidad, que está sola y arruinada, sin trabajo, sin estudios y sin amigos. Por ello, adicta ya al alcohol y las pastillas, decide comenzar una nueva vida en el humilde apartamento de su hermana adoptiva Ginger, una mujer trabajadora con un nivel de vida mucho más precario que al que su hermana estaba acostumbrada. El nuevo universo al  que Jasmine está condenada a amoldarse,  se le va presentando cada vez más negro y profundo, imposible de arrancarse el disfraz de mujer burguesa, la desdichada Jasmine irá gradualmente alcanzando la locura, a través de mentiras y subterfugios con el ávido afán de mantener su estatus anterior. 

Pero a pesar, de la crudeza de la historia, ésta presenta también esa vis cómica inconfundible en la mayoría de las películas de su director, recayendo principalmente en el personaje de la hermana de Jasmine y su entorno, la relación que ésta mantiene con un macarra y en general, logra dotar con humor las situaciones trágicas en las que se ve envuelta su protagonista, mezclando escenas de la vida actual de Jasmine con flashbacks de su etapa anterior para dar un mayor contraste a los sentimientos vividos por la protagonista y entender mejor su desconsuelo. Al igual que la relación mantenida con su hermana y salvadora, esa misma de la que como en antaño, en su situación actual y a pesar de estar mucho peor que ella en todos los aspectos, sigue mirando por encima del hombro con desprecio.

Sin duda, Blue Jasmine me ha parecido una de las mejores películas de Allen de los últimos años, aunque alejada, sin embargo, de la grandiosidad de sus obras maestras de los ochenta. Una película que supone, una vez más, una crítica a esa sociedad adinerada que tanto gusta a Woody Allen y que tan bien suele retratar. Vidas vacías, donde lo único que habita es el orgullo y la apariencia y que convierte a sus protagonistas en meros títeres del dinero, sin lograr madurar ni adaptarse a las vicisitudes y baches con los que la vida suele sorprender.

Y si hay que destacar algo de esta obra, es sin duda alguna, la actuación de una brillante Cate Blanchett, una actriz que no suele convencerme demasiado y que en esta película ha logrado enamorarme completamente, con esa alocada e histriónica Jasmine, de ojeras violáceas, ojos llorosos y blusas sudadas de alta costura.


Inmensa la última escena.


Blue moon....


                 ....Blue Jasmine.